Que haya bellezas rubias que estén dispuestas a posar desnudas, como es el caso de Monique Alexander, es un lujo, a la vez que una gran noticia para las distribuidoras del porno en edición impresa. Gracias a las nuevas tecnologÃas, esas imágenes en papel que se distribuyen a través de las revistas eróticas, también quedan en formato digital, pudiendo ser expuestas vÃa Internet.