A simple vista parecen unas esposas con las que fantasear atarse a la cama y practicar sexo con uno de los dos miembros de la pareja esposados a los barrotes, pero resulta ser una pulsera que lleva sobre una muñequera.
Desde luego las mujeres si que saben combinar bien los conjuntos eróticos que llevan puestos. A ese complemento en la muñeca hay que sumarle, las medias de rejilla, el sujetador de encaje y las bragas con el lacito.