A mi me gustan las mujeres que llevan camisón, no las que van vestidas con pijama en la cama. Y es que un camisón es mucho más fácil de quitar que un pijama a la hora de hacer el amor.
No es necesario más que remangarlo para arriba dejando al descubierto las piernas. Por no ser necesario, no es ni si quiera imprescindible quitarlo del todo. Basta con dejarlo sobre la altura de los pechos.
Y si el camisón es tan bonito como este de corazones que lleva Jody Gasson, el previo al sexo es de lo más sugerente.